Nosotros

 

 



" La cocina no es solo un oficio;

es un acto de generosidad. "

El Alma de La Pradera: Borja y Mónica

En La Pradera,  detrás de cada plato hay una historia de esfuerzo, una formación en templos de la gastronomía y, sobre todo, la ilusión de dos personas que entienden el comer como una forma de transmitir belleza y cariño.
Borja Mier

Borja Mier

Pasión, técnica y respeto por la tierra

“ La honestidad es el ingrediente principal de cada receta. ”

Para Borja, la cocina fue una vocación temprana que se forjó con disciplina en la Escuela de Hostelería de Peñacastillo. Sin embargo, fue su paso por el Restaurante Los Avellanos (1 Estrella Michelin) lo que definió su ADN como cocinero: allí aprendió que la excelencia reside en el respeto absoluto al producto y en la precisión de la técnica.

" Entiendo mi evolución como un aprendizaje constante. En La Pradera, buscamos que la tradición sea nuestra base, pero que cada elaboración tenga una personalidad propia, cuidando los puntos de cocción y el detalle con un mimo especial. "


Monica Calderon

Mónica Calderón

Sensibilidad, Emoción y Legado

“ Cocinar es crear un mundo que transmite emociones y trasciende lo cotidiano. ”

El vínculo de Mónica con los fogones nace de la memoria familiar, de los recuerdos en torno a la mesa de su madre y su abuela. Tras descubrir su faceta profesional, su estancia en el emblemático Restaurante Mugaritz reafirmó su visión artística de la gastronomía: un oficio sacrificado, pero capaz de generar sensaciones profundas.

" Para mí, cocinar es un privilegio. Me gusta dirigirme a las personas 'disfrutonas', a quienes se permiten emocionarse al compartir una mesa. Mi objetivo es que nuestro sello personal se perciba en los detalles más sutiles y que lo que compartimos sea recordado como algo bueno y bello. "


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Borja Mier y Mónica Calderón

Borja Mier



P: ¿Cómo surge tu vínculo con los fogones?
 
R: Mi historia comenzó con la curiosidad de un niño que veía en la cocina un mundo infinito de posibilidades. Lo que empezó como un juego se convirtió en mi propósito de vida, lo que me llevó a profesionalizar esa pasión en la Escuela de Hostelería de Peñacastillo. Allí comprendí que la cocina exigía tanto corazón como disciplina.


P: Todos los chefs tienen un momento que redefine su visión. ¿Cuál fue el tuyo?

R: He tenido la suerte de aprender de grandes maestros, pero mi paso por el Restaurante Los Avellanos (1 Estrella Michelin) marcó un antes y un después. Allí no solo perfeccioné técnicas culinarias avanzadas, sino que desarrollé una sensibilidad especial. Aprendí que el respeto absoluto al producto y el cuidado en el detalle son los elementos que elevan una comida a una experiencia inolvidable.


P: ¿Qué valores definen tu gestión y la esencia de La Pradera?

R:
La Pradera nace de las ganas de volcar todo mi conocimiento en un proyecto con identidad propia. Mi filosofía, tanto en la vida como en el negocio, se resume en tres pilares: honestidad, esfuerzo y respeto. Respeto por el producto local, respeto por el equipo y, por supuesto, respeto por el comensal que nos elige.


P: ¿Qué encontrará el cliente al sentarse a tu mesa?

R: Buscamos ofrecer una experiencia equilibrada. Nos diferenciamos por haber creado un refugio en un entorno rural donde la tradición es nuestra base, pero la personalidad es nuestra firma.

"En nuestra cocina, el producto local es el protagonista. Lo tratamos con mimo, cuidando cada punto de cocción y esmerándonos en presentaciones que reflejan nuestra evolución. No es solo alimentar; es compartir nuestra forma de entender la gastronomía."


Mónica Calderón



P: ¿Dónde nace tu conexión con la cocina?


R: Mi historia tiene dos raíces. Por un lado, la curiosidad profesional que nació tras mi formación inicial; por otro, algo mucho más profundo: el vínculo familiar. La cocina siempre ha sido el hilo que nos ha unido a través de mi madre y mi abuela. Esos recuerdos felices en torno a una mesa son los que hoy intento replicar para nuestros clientes.


P: Pasaste por las cocinas de Mugaritz, ¿qué cambió en ti tras esa experiencia?

R: Reafirmó mi visión de este oficio. Comprendí que, aunque es un camino de sacrificio, la gastronomía es una herramienta poderosa para transmitir emociones y sensaciones. Allí descubrí que se puede crear todo un mundo propio y artístico alrededor de un plato; algo que nos forma como personas sensibles y que trasciende lo meramente culinario.


P: ¿Qué es lo que más valoras de tu evolución profesional hasta el día de hoy?

R: Me siento una auténtica privilegiada. Gracias a las personas que me han apoyado, he aprendido a valorar desde la técnica más compleja hasta la elaboración más sencilla. Cada paso me ha enseñado a crecer no solo como profesional, sino como persona, dándole un valor real al esfuerzo y a la honestidad.


P: ¿Qué huella te gustaría dejar en quienes os visitan?


R: Me encantan las personas "disfrutonas", aquellas que mantienen la capacidad de sorprenderse y emocionarse. Mi mayor deseo es que nos recuerden con cariño, como algo bueno y bello que pudimos compartir con ellos. Que esa experiencia pase de boca en boca como un recuerdo que vale la pena conservar.

Información

En el restaurante La Pradera de Ruiseñada encontrarás una propuesta donde se combinan ingredientes locales de forma creativa para disfrutar de una experiencia gastronómica divertida y contemporánea.

Cómo llegar

La Pradera

RESTAURANTE

Horario para reservas:
De 11 a 13 y de 16 a 21 Horas
Tel. 722 259 208

El Valle s/n. Ruiseñada
Comillas. Cantabria

Horario de comedor: 

Comidas: 13:00 a 16:00

Cenas: 21:00 a 23:0.

Abrimos de jueves a domingo en servicio de comidas, viernes y sabado comidas y cenas.

 

 

 

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