En La Pradera hemos ampliado nuestra capacidad con un nuevo espacio privado para grupos, pensado para celebraciones familiares, reuniones de amigos y encuentros profesionales en Cantabria. Esta ampliación responde a la creciente demanda de clientes que buscan un entorno exclusivo sin renunciar a la calidez y la gastronomía que nos definen.
Celebraciones privadas con esencia cántabra: más que un salón
Este nuevo espacio está destinado exclusivamente a grupos de más de 12 personas y funciona siempre con menú cerrado. Nuestra propuesta gastronómica recoge los platos que han definido la trayectoria de La Pradera, acompañados de un maridaje seleccionado con vinos de Cantabria que realzan cada bocado y conectan la experiencia con nuestro territorio.
«No queríamos simplemente añadir mesas; queríamos crear un lugar donde cada celebración se sintiera única, con la misma atención al detalle que ofrecemos en nuestro comedor principal, pero con la intimidad que merecen los momentos especiales.»
Es una opción ideal para cumpleaños, prebodas, comuniones y bautizos, así como para reuniones de empresa, comidas de equipo y presentaciones profesionales que requieren privacidad, servicio dedicado y un ambiente alejado del bullicio habitual.
Características del nuevo espacio privado
- Capacidad para 30 personas en configuración flexible.
- Espacio totalmente independiente con acceso diferenciado.
- Aseo propio exclusivo para el grupo.
- Pequeña terraza exterior privada para aperitivos o sobremesas al aire libre.
- Menú cerrado personalizado con maridaje de vinos cántabros.
- Servicio dedicado sin interferencias con el resto del restaurante.
Un proyecto nacido de la ilusión y el trabajo compartido



Partimos de cero para acondicionar este local. El hecho de haberlo hecho con profesionales y amigos, compartiendo ideas y dándole forma juntos, hace que el resultado sea profundamente personal y de mucho valor sentimental para nosotros. Cada rincón refleja decisiones tomadas con cariño y con la visión de quienes conocen La Pradera desde dentro.
«Haber contado con amigos y profesionales cercanos en cada fase del proyecto ha sido fundamental. No es solo un espacio nuevo; es una extensión de nuestra familia y de nuestra forma de entender la hostelería.»
El objetivo ha sido lograr un entorno agradable y cálido donde nuestro equipo trabaje con la misma pasión de siempre y donde nuestros clientes sientan que celebran en un lugar que les pertenece. En La Pradera, ampliar no ha significado crecer en metros cuadrados, sino en capacidad de hacer felices a quienes confían en nosotros para sus momentos más importantes.
Borja Mier
Mónica Calderón
Propietarios de La Pradera Restaurante


